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Me hace gracia como nos quieren vender que los programas de mensajería son seguros cuando el verdadero cuello de botella la tenemos en los sistemas operativos de los moviles.


To the American People: Is This Really Who We Are?


We are witnessing something unprecedented. In early January 2026, U.S. Marines—launched from the deck of the USS Gerald R. Ford—boarded foreign-flagged oil tankers in the Caribbean Sea. No UN mandate. No consent from the ships’ countries of registry. Just helicopters at dawn, armed men on deck, and crude oil seized under the banner of “Operation Southern Lance.” The target? Venezuela. The justification? Alleged links to “narcoterrorism.” The real goal? To flood the domestic market with cheap oil before the 2026 elections.

Let’s be clear: this is not law enforcement. This is military coercion in international waters. Under the United Nations Convention on the Law of the Sea—a treaty the U.S. itself helped shape—only a ship’s flag state has jurisdiction on the high seas. Abording foreign vessels without consent is illegal unless confronting piracy, slavery, or illicit arms/drugs trafficking with proper authorization. Oil from Venezuela does not meet those criteria under international law. Russia has already condemned these actions as blatant violations. Others will follow.

We built a rules-based order after World War II. We championed free trade, multilateralism, and the peaceful resolution of disputes. Now, we bypass courts, ignore allies, and act alone—not because we must, but because it’s faster, flashier, and fits neatly into a four-year electoral cycle.

China plans for decades. We plan for the next debate.
They build ports, railways, and energy grids across continents.
We seize tankers to manipulate gas prices before November.

This isn’t strength—it’s strategic exhaustion. It’s the behavior of a power that no longer believes it can win by persuasion, so it resorts to force. And yes, we still have the might to do it. But every unilateral raid erodes the very legitimacy that once made the world trust us.

Ask yourself: when did America become the nation that pirates oil in the Caribbean under the guise of justice? When did short-term political gain replace long-term national honor?

We are better than this.
Our democracy deserves more than fear-driven spectacle.
Our children deserve a future built on foresight—not on barrels stolen at gunpoint.

#America #ForeignPolicy #Caribbean #Venezuela #Decadence #RuleOfLaw #Fediverse

(1)- RTVE. “EEUU intercepta nuevo petrolero en su campaña de bloqueo sobre Venezuela”. 9 de enero de 2026. rtve.es/noticias/20260109/eeuu…

(2)- Deutsche Welle. “Estados Unidos intercepta otro petrolero en el Caribe”. 9 de enero de 2026. dw.com/es/estados-unidos-inter…

(3)- United Nations Convention on the Law of the Sea (1982), Article 110.



Todo tiene su tiempo. Poco a poco la gente va a despertar y cuando vea lo que le viene encima i no tenga nada que perder, toda esta gente salva patrias notarán el odio del pueblo y cuando el pueblo se rebela ruedan cabezas.


Hay una cosa que no entiendo. Dice que gracias a los aranceles puede tener un aumento del presupuesto de defensa ¿Está diciendo que un presupuesto tan grande como el de defensa va a depender de unos ingresos que pueden variar con el tiempo y lo más seguro que lo van a hacer?


Trump aumentará el gasto militar hasta los 1,5 billones de dólares en 2027


El presidente defiende un incremento inédito en el presupuesto militar, de hasta un 50% más de lo previsto. En 2025 fue de 997.000 millones, el 37% del gasto militar mundial.




Muy buena iniciativa


Aún tienes tiempo de apuntarte al Torneo #FediAjedrez y echar unas partidas relajadas en un ambiente de buen rollo.

No necesitas mucho tiempo:
- Solo una partida a la semana.
- Modo desconectado sin tiempos.
- Flexibilidad en la duración.

Puedes apuntarte hasta el domingo 11 de enero de 2026.
#ajedrez

(vale, admito que me he venido arriba con el cartel) 😅😅😅




La primera cosa sensata que leo hoy


Every day, thousands of women and children are victimized by people on X using the Grok chatbot to generate scantily clad and naked photos of them.

It’s time for governments to take action. Elon Musk’s X should have been banned long ago. They don’t have an excuse to delay any longer.

disconnect.blog/elon-musks-x-m…

#tech #socialmedia #elonmusk #x #grok #twitter #everythingapp #deepfake



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Every day, thousands of women and children are victimized by people on X using the Grok chatbot to generate scantily clad and naked photos of them.

It’s time for governments to take action. Elon Musk’s X should have been banned long ago. They don’t have an excuse to delay any longer.

disconnect.blog/elon-musks-x-m…

#tech #socialmedia #elonmusk #x #grok #twitter #everythingapp #deepfake

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Vaya por dios


Este no sabe que a cambio de que Rusia se comporte en Venezuela. ellos van a perder su país.


Digamos que la UE hace años que está en declive.



Que corra


‼️‼️Sanciones en la Vuelta Ciclista ‼️‼️

¿Ha recibido una sanción por el boicot a Israel en #laVuelta Ciclista de #Valladolid? Ponte en contacto con la plataforma:

Palestina Valladolid palestinavalladolid@gmall.com

#palestinalibre
#libertadPalestina





Buena imagen


Poco a poco, al igual que ocurrio en los años 30 del siglo pasado, vamos a una contienda mundial


🇻🇪🇺🇸 Marco #Rubio dijo al #NewYorkTimes que esperará a ver si el actual gobierno venezolano entrega el petróleo.

Si se niega, seguirán nuevos ataques contra #Venezuela

t.me/ophiucu/88689


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Infiltrators within any organization or government are often more dangerous than bombs.


Estocada mortal al premio Nobel de la Paz. El desprestigio será considerable.


El Baño de Realidad: La Verdadera Cara de Estados Unidos como "Salvador" del Mundo


En la madrugada del 3 de enero de 2026, el mundo asistió atónito a un acto que ha sacudido los cimientos de la geopolítica global: un ataque militar estadounidense contra Venezuela, que culminó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Este evento, calificado por el gobierno venezolano como una "gravísima agresión militar", involucró explosiones en varias regiones del país, incluyendo Caracas, y fue confirmado por el presidente Donald Trump como una operación "brillante" para capturar a los líderes chavistas por cargos de narcotráfico y terrorismo. Este suceso no es solo un incidente aislado, sino el punto de inflexión que obliga al mundo a confrontar la verdadera imagen de Estados Unidos, lejos del relato heroico de "salvadores de la patria" que han promocionado desde la Segunda Guerra Mundial. Es un baño de realidad que revela un patrón histórico de intervenciones motivadas por el espolio de recursos, y que ahora abre la puerta a un nuevo orden mundial donde potencias como Rusia y China podrían sentir legitimadas para avanzar en sus propios intereses territoriales.
El Ataque en Venezuela: Un Acto de Terrorismo de Estado
La operación estadounidense comenzó con bombardeos aéreos y terrestres en estados como Miranda, Aragua, La Guaira y la capital, afectando tanto objetivos militares como civiles. Helicópteros equipados con misiles y cohetes atacaron Fuerte Tiuna y otras instalaciones, dejando un saldo de muertes y heridos según reportes venezolanos, aunque EE.UU. minimizó las bajas. El clímax fue la captura de Maduro y Flores en su residencia, quienes fueron extraídos del país y trasladados al buque USS Iwo Jima en el Caribe, donde aguardan juicio en Nueva York. Trump, desde su residencia en Mar-a-Lago, celebró la acción como un paso hacia la "liberación" de Venezuela, prometiendo una transición "justa y ordenada" con fuerte involucramiento en la industria petrolera del país. Venezuela respondió declarando un estado de conmoción exterior y movilizando a su población, mientras solicitaba una reunión de emergencia en la ONU.
Este acto, que muchos analistas califican como terrorismo de estado, expone la hipocresía de un país que se autoproclama defensor de la democracia y los derechos humanos. Lejos de una misión humanitaria, la intervención parece motivada por el control de las vastas reservas petroleras de Venezuela, el mayor yacimiento probado del mundo. Es un recordatorio brutal de que, para Washington, la soberanía nacional es negociable cuando hay riquezas en juego.
Contexto Histórico: Invasiones por Espolio de Recursos
La historia de Estados Unidos está salpicada de intervenciones militares en países extranjeros, muchas de ellas impulsadas no por ideales altruistas, sino por intereses económicos y el deseo de saquear recursos para sostener su estilo de vida consumista. Desde la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. ha participado en cientos de operaciones militares en el extranjero, con al menos 251 intervenciones entre 1991 y 2022, según informes del Congreso. Un patrón recurrente es el enfoque en naciones ricas en materias primas, donde la "defensa de la libertad" ha servido de pretexto para el control económico.
Entre los ejemplos más notorios:

Irán (1953): La CIA orquestó el golpe de Estado contra el primer ministro Mohammad Mossadegh, quien nacionalizó la industria petrolera. El objetivo era restaurar el control británico y estadounidense sobre el petróleo iraní, asegurando suministros baratos para Occidente.
Guatemala (1954): Intervención para derrocar al presidente Jacobo Árbenz, cuya reforma agraria amenazaba los intereses de la United Fruit Company (hoy Chiquita Brands). EE.UU. respaldó un golpe que protegió plantaciones bananeras estadounidenses, perpetuando la explotación de recursos agrícolas.
Chile (1973): Apoyo al golpe contra Salvador Allende, motivado en parte por el control de las minas de cobre, vitales para la economía global. La dictadura de Pinochet privatizó recursos en beneficio de corporaciones estadounidenses.
Irak (2003): La invasión bajo el pretexto de armas de destrucción masiva resultó en el control de vastos yacimientos petroleros. Empresas como Halliburton, vinculadas a altos funcionarios estadounidenses, obtuvieron contratos millonarios para la extracción y reconstrucción.
Libia (2011): Intervención aérea que derrocó a Muamar Gadafi, seguida de caos y el acceso occidental a reservas petroleras. Aunque enmarcada en "protección humanitaria", el resultado fue un mayor flujo de crudo hacia mercados estadounidenses y europeos.

Estos casos ilustran cómo EE.UU. ha utilizado su poderío militar para "engrasar" su sistema económico, priorizando el acceso a petróleo, minerales y commodities sobre la estabilidad de naciones soberanas. En América Latina, en particular, intervenciones como las de Grenada (1983) y Panamá (1989) respondieron a amenazas percibidas contra intereses comerciales, como el Canal de Panamá. El total de intervenciones estadounidenses desde 1776 asciende a casi 400, con la mitad ocurriendo después de la Segunda Guerra Mundial.
Comparación con la Alemania Nazi: ¿Un Imperio que Supera en Escala?
El ataque a Venezuela invita a una comparación inquietante: ¿hasta qué punto EE.UU. ha superado en ambición imperial a la Alemania nazi? Mientras el Tercer Reich invadió naciones europeas por "espacio vital" y recursos, EE.UU. ha extendido su influencia global con una red de bases militares en más de 80 países y un historial de intervenciones que eclipsa en número y alcance geográfico al de cualquier otro imperio moderno. La diferencia radica en la narrativa: los nazis eran explícitos en su racismo y expansionismo; EE.UU. lo enmascara con retórica de "democracia" y "antiterrorismo". Sin embargo, el resultado es similar: destrucción de soberanías, miles de muertes civiles y extracción de riquezas. En Venezuela, este "blitzkrieg" moderno contra un gobierno electo hace que las acciones de Hitler parezcan limitadas en comparación con la proyección global de Washington.
Replanteando Relaciones con los "Yanquis"
Este episodio obliga a muchos países a replantear sus alianzas con EE.UU., ya sea a corto, mediano o largo plazo. Naciones como Brasil, bajo Lula da Silva, han condenado la agresión como una "línea inaceptable", mientras que la Unión Europea prioriza la seguridad de sus ciudadanos sin un rechazo firme. Países dependientes de la ayuda estadounidense o el comercio podrían diversificar sus relaciones, buscando socios en Asia y Eurasia. El riesgo de ser el próximo objetivo –por recursos como litio en Bolivia o tierras raras en África– acelera este giro. Incluso aliados tradicionales como Francia han expresado preocupación por el derecho internacional.
El Colapso del Relato Estadounidense Post-Segunda Guerra Mundial
Desde 1945, EE.UU. se ha posicionado como el vencedor moral de la guerra, exportando un relato de libertad y prosperidad. Hollywood, la ONU y la OTAN han reforzado esta imagen de "salvadores". Pero eventos como Vietnam, Irak y ahora Venezuela desmantelan esta fachada. El mundo ve un imperio en declive, con una deuda astronómica y divisiones internas, que recurre a la fuerza bruta para mantener su hegemonía. Este "baño de realidad" acelera la erosión de su soft power, mientras su hard power se percibe cada vez más como bullying global.
El Ascenso de Rusia y China en el Nuevo Orden Mundial
Irónicamente, la agresión estadounidense legitima acciones similares por parte de otras potencias. China, que ha observado con indignación –condenando el ataque–, podría ver justificada una invasión a Taiwán para "reunificar" su territorio, argumentando precedentes como el de Venezuela. Del mismo modo, Rusia, que ya invadió Ucrania en 2022, podría intensificar operaciones hacia Kiev (Kyiv), citando la hipocresía occidental en temas de soberanía. Potencias como Irán y Cuba han denunciado la acción, fortaleciendo alianzas multipolares. Este vacío de liderazgo estadounidense invita a Moscú y Pekín a ocupar posiciones en un nuevo orden mundial, donde bloques como los BRICS ganan terreno. Rusia podría expandir su influencia en América Latina, ofreciendo apoyo militar a regímenes antiestadounidenses, mientras China acelera inversiones en infraestructuras y recursos globales.
En conclusión, el secuestro de Maduro marca el fin de una era. El mundo debe despertar a la realidad de un EE.UU. que prioriza el pillaje sobre la paz. Este punto de inflexión no solo cuestiona su rol como "salvador", sino que acelera un multipolarismo donde el equilibrio de poder se redefine. La pregunta ahora es: ¿cuánto tiempo pasará antes de que otros sigan el ejemplo?



Per sí es d'interes codeberg.org/JoanBa/tpv-lliure…

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Lo escuché en algún foro o comentario:
"Prefiero no usar DeepSeek porque es una IA china... ¿y si me espía?"

Y uno piensa:
Como si los sistemas de Elon Musk, Meta, Google o cualquier big tech occidental fueran santos inocentes, ofreciendo sus servicios por pura filantropía digital.

La realidad es:

Todas recogen datos.

Todas tienen términos de servicio kilométricos que nadie lee.

Todas operan bajo leyes de sus países de origen (EE.UU., China, etc.).

Ninguna es transparente al 100%.

La diferencia suele estar en la narrativa: a unos se les ve como "innovadores disruptivos"; a otros, como "amenazas geopolíticas". El sesgo, a menudo, pinta de colores distintos acciones muy similares.

Conclusión irónica:
Claro, confiemos ciegamente en los algoritmos que monetizan cada clic, porque lo que realmente importa no es la privacidad, sino el origen del espía que te vigila.

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Elon Musk: The Snake Oil Salesman of the 21st Century

By Joan Barrera, Economic and Technological Analysis

In contemporary popular narrative, Elon Musk embodies the figure of the visionary genius, a real-life Tony Stark leading humanity toward an interplanetary and sustainable future. However, behind the brilliant facade of reusable rockets and electric cars, a more complex and contradictory reality emerges: that of a master of promises, a snake oil salesman of the 21st century whose empire has been built not only with private capital, but significantly—and often decisively—with public money, subsidies, and government contracts. While he fervently preaches privatization and free markets, his companies depend on subsidies to a degree that belies his libertarian rhetoric.

Rhetoric vs. Reality: The Privatization Preacher

Elon Musk has positioned himself as a champion of deregulated capitalism. His statements against taxes, unions, and state intervention are frequent and forceful. He promotes a vision where innovation is the exclusive fruit of individual genius and business competition, without government "interference."

This narrative, however, clashes head-on with the foundations upon which his companies stand. Far from being examples of purely private success, Tesla, SpaceX, SolarCity (now part of Tesla), and Neuralink have been, at different times and to varying degrees, massive beneficiaries of incentives, guaranteed loans, tax credits, and public contracts.

The Business Model: Promise the Future, Collect in the Present (From the Public)

1. Tesla and the Subsidy Ecosystem


  • Federal and State Tax Credits (U.S.): For years, Tesla depended on selling emissions credits (ZEV credits) to other manufacturers, a mechanism created by government regulations. Without this revenue, which in some quarters represented the entirety of its profits, the company would have struggled to show profitability. Additionally, buyers of its cars benefited from significant federal tax rebates (up to $7,500) and state incentives, an indirect subsidy that boosted sales.
  • Direct Subsidies and Loans: In 2010, Tesla received a $465 million loan from the U.S. Department of Energy, crucial for developing the Model S. Although it was repaid early, it was a lifeline at a critical moment. At the state and local level, gigafactories in Nevada, Texas, New York, and Berlin have negotiated incentive packages worth billions in tax exemptions, discounted land, and public infrastructure.


2. SpaceX: The Pentagon and NASA's Star Contractor

SpaceX is perhaps the clearest example. Its success is largely due to being the primary private contractor for NASA and the U.S. Department of Defense.


  • NASA Contracts: From its early days, SpaceX was rescued with a $1.6 billion NASA contract for cargo transport to the International Space Station (ISS). Subsequently, it has won multibillion-dollar contracts for astronaut transport (Commercial Crew program) and for developing the Artemis lunar lander (valued at $2.9 billion), competing against a consortium led by Blue Origin.
  • Military and Government Contracts: It launches satellites for the Pentagon and the U.S. Space Force. The Starlink project, presented as a commercial initiative, has received hundreds of millions in subsidies from the FCC (Federal Communications Commission) program to bring internet to rural areas, and its use in conflicts like Ukraine (initially funded by donations and later by government contracts) demonstrates its geostrategic value and dependence on political decisions.


3. SolarCity and the Green Energy Business

SolarCity, the solar panel company founded by his cousins and acquired by Tesla in 2016, grew exponentially thanks to tax incentives for solar energy and financing schemes backed by public policies. Its business model was intrinsically tied to these subsidies.

The Smoke: The Perpetual Promise and Media Distraction

Musk's strategy goes beyond accessing public funds. He is a master at selling the future. He announces products and deadlines (the Tesla Semi, the Cybertruck for years, the 2020 Roadster, autonomous taxis "next year" since 2016, the Hyperloop, Mars colonization by 2024-2026) that systematically get delayed or never materialize, but which generate headlines, keep stock valuations high, and divert attention from present problems (production issues, quality concerns, labor conditions, regulatory lawsuits).

This "promise economy" allows him to continue attracting investment (both private and public) based on potential that is always just around the corner. This is the smoke he sells: the vision of a brilliant future that justifies all the subsidies and concessions of the present.

Conclusion: The State Capitalist of the 21st Century

Elon Musk is not the libertarian hero he claims to be. He is, rather, the archetype of the 21st-century state capitalist: an entrepreneur who shrewdly exploits the regulatory framework, incentives, and public coffers to build empires, while simultaneously criticizing the hand that feeds him. His genius lies not only in engineering, but in financial and narrative engineering: in turning technological promises into stock market realities and transforming public money into private capital, legitimized by an epic of planetary salvation.

Selling smoke isn't selling, nothing. In Musk's case, it's selling a vision so powerful that it makes governments, markets, and citizens willing to pay in advance, time and again, with public funds and faith in the future, while his companies' present relies on those very subsidies that his ideology claims to despise. Therein, perhaps, lies his true and most controversial innovation.



MARS IS NOT A BACKUP PLAN


A Reality Check on Elon Musk's Mars Colonization Pitch

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MUSK'S PITCH: MANUFACTURING URGENCY

In a recent Fox News interview with Jesse Watters, Elon Musk laid out his justification for the Mars obsession: "Eventually, all life on Earth will be destroyed by the Sun. The Sun is gradually expanding, and so we do at some point need to be a multi-planet civilization because Earth will be incinerated." Watters looked stunned, admitting nobody had ever told him the Sun would burn up the planet. Musk brushed it off as "not a disputed fact."

Here's the thing: he's technically right that the Sun will eventually expand. What Musk conveniently leaves out is the timeline—this cosmic doomsday scenario won't happen for another 5 BILLION YEARS. Using an astronomical event that distant to justify pouring billions into Mars colonization right now is, at best, a deliberate distortion of scientific reality. At worst, it's a sales pitch dressed up as salvation.

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THE SUN'S TIMELINE: BEYOND HUMAN COMPREHENSION

The Sun is essentially a massive nuclear reactor, continuously fusing hydrogen into helium. According to NASA and the scientific consensus, the Sun will exhaust its core hydrogen supply in approximately 5 billion years. At that point, it will begin fusing helium into carbon, causing its outer layers to expand into a red giant. Its radius could swell to between 1 and 2 Astronomical Units (the current Earth-Sun distance), potentially engulfing Mercury, Venus, and possibly Earth.

Let's put 5 billion years in perspective: Earth is 4.5 billion years old. The dinosaurs went extinct just 66 million years ago. Homo sapiens has existed for about 300,000 years. Written human civilization is roughly 5,000 years old. We're talking about a timeframe ONE MILLION TIMES LONGER THAN ALL OF RECORDED HUMAN HISTORY.

And here's the kicker: if the Sun expands enough to make Earth uninhabitable, MARS WON'T BE A SAFE HAVEN EITHER. At 1.5 Astronomical Units from the Sun, Mars would either be swallowed too or become an uninhabitable hot world instead of the uninhabitable frozen wasteland it currently is.

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WHY MARS IS A DEAD PLANET: THE MAGNETIC FIELD TRAGEDY

To understand why Mars can never be humanity's "life insurance policy," you need to understand what happened about 4 billion years ago. Back then, Mars had a global magnetic field generated by convection currents of molten metals in its core—exactly like Earth has today. It had a thick atmosphere and likely oceans of liquid water on its surface.

But Mars is smaller than Earth. Its lower mass means its interior cooled down much faster. When the upper portion of the Martian core solidified, the convection currents stopped, and with them, the dynamo that generated the magnetic field.

Research from the University of Tokyo published in Nature Communications (2022) suggests that iron-sulfur and iron-hydrogen liquids in the Martian core separated, permanently shutting down convection. Once those two liquids separated, Mars was doomed: no more convection, no more magnetism, no more atmosphere, no more water.

The Devastating Aftermath:

Without a magnetic field, Mars was left exposed to the solar wind—a continuous stream of high-energy charged particles blasting out from the Sun. This solar wind began stripping away the Martian atmosphere, particle by particle. Within just a few hundred million years after losing its magnetic field (geologically speaking, that's fast), Mars's atmosphere was reduced to less than 1% of Earth's atmospheric density. Without atmosphere, liquid water evaporated and was lost to space.

A study published in AGU Eos (2023) revealed an even more troubling finding: a weak magnetic field, like the remnant one Mars retains in its crust, can actually accelerate atmospheric loss up to six times faster than having no magnetic field at all. The weak field lines guide charged particles, creating an escape route for atmospheric ions.

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RADIATION ON MARS: A CT SCAN EVERY FIVE DAYS

This is where the hard science absolutely demolishes any fantasy of Mars colonization. The Radiation Assessment Detector (RAD) aboard the Curiosity rover has provided the first direct measurements of radiation on the Martian surface.

The Numbers Musk Doesn't Like to Mention:

On the surface of Mars, an astronaut would receive a radiation dose equivalent of 0.67 millisieverts (mSv) per day. During the journey to Mars (about 180 days), the dose jumps to 1.8 mSv per day.

For comparison:
• The average American receives about 6.2 mSv of background radiation per year
• A full abdominal CT scan exposes a patient to 8-10 mSv
• ONE DAY on Mars equals the radiation exposure you'd get on Earth in an ENTIRE YEAR

According to Dr. Cary Zeitlin of the Southwest Research Institute, the radiation an astronaut would receive during the Mars journey is EQUIVALENT TO GETTING A FULL-BODY CT SCAN EVERY FIVE OR SIX DAYS FOR AN ENTIRE YEAR. And that's just the round trip—it doesn't include time spent on the surface.

A complete Mars mission (travel + 500-day surface stay + return) would expose astronauts to approximately 1 Sievert (1,000 mSv) of radiation. Long-term population studies have shown that exposure to 1 Sv is associated with a 5% increase in fatal cancer risk.

Beyond All Safety Limits:

NASA sets a 3% limit on the increased risk of exposure-induced death (REID) for astronauts in low Earth orbit. According to a study published in PLOS ONE, a 940-day Mars mission would exceed NASA's limits by approximately 3 TIMES.

The European Space Agency puts it bluntly: "As it stands today, we can't go to Mars due to radiation. It would be impossible to meet acceptable dose limits."

And here's the final nail in the coffin: GOING UNDERGROUND ON MARS DOESN'T SOLVE THE PROBLEM. Studies have shown that aluminum shielding can actually increase radiation exposure due to secondary neutron production. You'd need hundreds of grams per square centimeter of Martian regolith to provide significant protection—requiring massive excavation operations that are simply impractical.

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THE HUMAN BODY: NOT BUILT FOR MARS

Beyond radiation, the human body simply isn't designed to survive on Mars:

The Martian atmosphere is 100 times thinner than Earth's and is composed primarily of carbon dioxide (95%). There's no breathable oxygen. Without constant pressurization, bodily fluids would literally boil at Mars's low atmospheric pressure.

The average temperature is -80°F (-60°C), with lows reaching -195°F (-125°C). No heating system could sustainably maintain a human settlement without massive energy supplies.

Martian gravity is only 38% of Earth's. Studies on astronauts aboard the International Space Station have documented bone loss, muscle atrophy, and cardiovascular problems after just months in reduced gravity. A multi-year stay on Mars would cause irreversible physiological damage.

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FOUR YEARS: THE REAL LIMIT

NASA scientists estimate that a person could stay on Mars for a maximum of about 4 years before experiencing severe radiation effects, including various cancers, cardiovascular disease, and central nervous system damage. And that's assuming optimal conditions and shelters with the best theoretically possible shielding.

The reality is that Musk knows all of this. SpaceX has invested in radiation effects research. His scientists know the Curiosity rover data. They know there's no current or foreseeable near-term technology that would allow for real, sustainable Mars colonization.

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THE REAL URGENCY: PLANET EARTH

While Musk talks about a Sun that will expand in 5 billion years, climate change threatens to make parts of Earth uninhabitable within the next few decades. NASA estimates that in about 1.3 billion years (not 5 billion), rising temperatures and humidity will make Earth physiologically unlivable for humans. But even that's an incomparably longer timeline than our immediate challenges.

Bill Gates put it plainly: with the billions being poured into Mars, you could buy measles vaccines and save lives for just $1,000 per life saved.

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THE BOTTOM LINE

Elon Musk isn't a savior of humanity preparing a cosmic "life insurance policy." He's a businessman selling a sci-fi dream while ignoring the science that makes it impossible. Mars will never be a home for humanity—it's an irradiated, frozen, airless desert where the human body rapidly deteriorates.

The real life insurance policy for humanity is taking care of the planet we already have—the only place in the known universe where we can live without spacesuits, radiation shielding, and artificial atmospheres.

The Sun isn't going to burn us tomorrow. But the decisions we make today will determine whether Earth remains habitable for future generations.

Stop looking at Mars. Start looking in the mirror.

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#ElonMusk #Mars #SpaceX #ScienceVsFiction #ClimateChange #Radiation #NASA #ESA #SpaceColonization #RealityCheck 🚀🔬🌍



MART NO ÉS CAP ASSEGURANÇA DE VIDA


Una anàlisi crítica de les declaracions d'Elon Musk sobre la colonització marciana

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LES DECLARACIONS DE MUSK: UNA URGÈNCIA ARTIFICIAL

En una entrevista recent a Fox News amb Jesse Watters, Elon Musk va justificar la seva obsessió amb Mart argumentant que «eventualment, tota la vida a la Terra serà destruïda pel Sol. El Sol s'està expandint gradualment, així que en algun moment necessitem ser una civilització multiplanetària perquè la Terra serà incinerada». Watters, visiblement sorprès, va admetre que ningú li havia dit mai que el Sol cremaria el planeta. Musk va respondre que això «no és un fet disputat».

Efectivament, no és disputat que el Sol eventualment s'expandirà. El que Musk convenientment oblida mencionar és el factor temporal: aquest escenari apocalíptic no ocorrerà fins d'aquí 5.000 MILIONS D'ANYS. Utilitzar un esdeveniment astronòmic tan distant per justificar inversions massives en colonització marciana ara mateix és, com a mínim, una distorsió deliberada de la realitat científica.

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L'EVOLUCIÓ DEL SOL: UNA ESCALA TEMPORAL INCOMPRENSIBLE

El Sol funciona com un reactor nuclear gegant, convertint contínuament hidrogen en heli mitjançant la fusió. Segons la NASA i el consens científic internacional, el Sol esgotarà el seu hidrogen al nucli d'aquí a aproximadament 5.000 milions d'anys. En aquest punt, començarà a fondre heli en carboni, provocant que les seves capes externes s'expandeixin fins a convertir-se en una gegant vermella. El seu radi podria assolir entre 1 i 2 Unitats Astronòmiques (la distància actual Terra-Sol), possiblement engolint Mercuri, Venus i potser la Terra.

Per posar en perspectiva aquests 5.000 milions d'anys: la Terra té 4.500 milions d'anys d'antiguitat. Els dinosaures es van extingir fa només 66 milions d'anys. L'Homo sapiens existeix des de fa uns 300.000 anys. La civilització humana escrita té uns 5.000 anys. Estem parlant d'un període UN MILIÓ DE VEGADES MÉS LLARG QUE TOTA LA HISTÒRIA DE LA HUMANITAT.

I aquí ve la ironia: si el Sol s'expandeix prou per a fer la Terra inhabitable, MART TAMPOC SERÀ CAP REFUGI. A 1,5 Unitats Astronòmiques del Sol, Mart o seria igualment engolida o es convertiria en un món calent inhabitable en lloc del món gèlid inhabitable que és actualment.

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PER QUÈ MART ÉS UN PLANETA MORT: LA TRAGÈDIA DEL CAMP MAGNÈTIC

Per entendre per què Mart mai podrà ser una «assegurança de vida» per a la humanitat, cal comprendre què va passar fa uns 4.000 milions d'anys. En aquella època, Mart tenia un camp magnètic global, generat per corrents de convecció de metalls fosos al seu nucli, exactament com la Terra avui dia. Tenia una atmosfera densa i, probablement, oceans d'aigua líquida a la seva superfície.

Però Mart és més petit que la Terra. La seva menor massa significa que el seu interior es va refredar molt més ràpidament. Quan la part superior del nucli marcià es va solidificar, els corrents de convecció es van aturar i, amb elles, la dinamo que generava el camp magnètic.

Investigacions de la Universitat de Tòquio publicades a Nature Communications (2022) suggereixen que els líquids de ferro-sofre i ferro-hidrogen al nucli marcià es van separar, aturant definitivament la convecció. Un cop els dos líquids es van separar, Mart estava condemnat: no més convecció, no més magnetisme, no més atmosfera, no més aigua.

Les conseqüències devastadores:

Sense camp magnètic, Mart va quedar exposat al vent solar: un flux continu de partícules carregades d'alta energia emeses pel Sol. Aquest vent solar va començar a arrencar l'atmosfera marciana, partícula a partícula. En només uns centenars de milions d'anys després de perdre el camp magnètic (un temps geològicament breu), l'atmosfera de Mart va quedar reduïda a menys de l'1% de la densitat de l'atmosfera terrestre. Sense atmosfera, l'aigua líquida es va evaporar i es va perdre a l'espai.

Un estudi publicat a AGU Eos (2023) va revelar una troballa encara més preocupant: un camp magnètic feble, com el que Mart conserva residualment a la seva escorça, pot accelerar la pèrdua atmosfèrica fins a sis vegades més que l'absència total de camp magnètic. Les línies de camp magnètic febles guien les partícules carregades creant una via d'escapament per als ions atmosfèrics.

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LA RADIACIÓ A MART: UN TAC CADA CINC DIES

Aquí és on les dades científiques demoleixen qualsevol fantasia de colonització marciana. El Radiation Assessment Detector (RAD) a bord del rover Curiosity ha proporcionat les primeres mesures directes de radiació a la superfície marciana.

Les xifres que Musk prefereix no esmentar:

A la superfície de Mart, un astronauta rebria una dosi equivalent de radiació de 0,67 mil·lisieverts (mSv) per dia. Durant el viatge cap a Mart (uns 180 dies), la dosi puja a 1,8 mSv per dia.

Per comparació:
• Una persona a la Terra rep aproximadament 6,2 mSv de radiació de fons en tot un any
• Un TAC abdominal complet exposa el pacient a entre 8 i 10 mSv
• Un dia a Mart equival a la radiació que rebem a la Terra durant un any sencer

Segons el Dr. Cary Zeitlin del Southwest Research Institute, la radiació que rebria un astronauta durant el viatge a Mart és EQUIVALENT A FER-SE UN TAC DE COS SENCER CADA CINC O SIS DIES DURANT TOT UN ANY. Això és només el viatge d'anada i tornada, sense comptar l'estada a la superfície.

Una missió completa a Mart (viatge + estada de 500 dies + retorn) exposaria els astronautes a aproximadament 1 Sievert (1.000 mSv) de radiació. Estudis poblacionals a llarg termini han demostrat que l'exposició a 1 Sv està associada amb un increment del 5% en el risc de càncer fatal.

Més enllà dels límits de seguretat:

La NASA estableix un límit del 3% d'increment en el risc de mort induïda per exposició a radiació (REID) per als astronautes en òrbita terrestre baixa. Segons un estudi publicat a PLOS ONE, una missió de 940 dies a Mart superaria els límits de la NASA per aproximadament 3 VEGADES.

L'Agència Espacial Europea (ESA) ho diu sense embuts: «Tal com estem avui, no podem anar a Mart a causa de la radiació. Seria impossible complir els límits de dosi acceptables.»

I aquí ve el cop de gràcia: ENTERRAR-SE SOTA TERRA A MART NO RESOL EL PROBLEMA. Estudis han demostrat que el blindatge amb alumini, lluny de protegir, pot fins i tot augmentar l'exposició a la radiació a causa de la producció de neutrons secundaris. Caldrien centenars de grams per centímetre quadrat de regòlit marcià per oferir protecció significativa, requerint excavacions massives poc pràctiques.

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EL COS HUMÀ: NO DISSENYAT PER A MART

Més enllà de la radiació, el cos humà simplement no està dissenyat per sobreviure a Mart:

L'atmosfera marciana és 100 vegades més prima que la terrestre i està composta principalment de diòxid de carboni (95%). No hi ha oxigen respirable. Sense pressurització constant, els fluids corporals bullirien a la baixa pressió atmosfèrica marciana.

La temperatura mitjana és de -60 °C, amb mínimes que arriben a -125 °C. Cap sistema de calefacció podria mantenir un assentament humà de manera sostenible sense un subministrament energètic massiu.

La gravetat marciana és només el 38% de la terrestre. Estudis amb astronautes a l'Estació Espacial Internacional han demostrat pèrdua òssia, atròfia muscular i problemes cardiovasculars després de només mesos en gravetat reduïda. Una estada de diversos anys a Mart causaria danys fisiològics irreversibles.

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QUATRE ANYS: EL LÍMIT REAL

Els científics de la NASA estimen que una persona podria estar a Mart com a màxim uns 4 anys abans de patir efectes greus per radiació, incloent-hi diversos tipus de càncer, malalties cardiovasculars i dany al sistema nerviós central. I això assumint condicions òptimes i refugis amb el millor blindatge teòricament possible.

La realitat és que Musk ho sap perfectament. SpaceX ha invertit en recerca sobre els efectes de la radiació. Els seus científics coneixen les dades del rover Curiosity. Saben que no existeix cap tecnologia actual ni previsible a curt o mitjà termini que permeti una colonització real i sostenible de Mart.

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LA VERITABLE URGÈNCIA: LA TERRA

Mentre Musk parla d'un Sol que s'expandirà d'aquí a 5.000 milions d'anys, el canvi climàtic amenaça de fer parts de la Terra inhabitables en les pròximes dècades. La NASA estima que d'aquí a uns 1.300 milions d'anys (no 5.000 milions), l'augment de temperatures i humitat farà la Terra fisiològicament inhabitable per als humans. Però fins i tot això és un horitzó temporal incomparablement més llarg que els reptes immediats.

Bill Gates ho ha expressat clarament: amb els milers de milions invertits en Mart, es podrien comprar vacunes contra el xarampió i salvar vides per només 1.000 dòlars per vida salvada.

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CONCLUSIÓ

Elon Musk no és un salvador de la humanitat preparant una «assegurança de vida» còsmica. És un empresari que ven un somni cientifista mentre ignora la ciència que el fa impossible. Mart no serà mai una llar per a la humanitat: és un desert irradiat, congelat i sense aire on el cos humà es deteriora ràpidament.

La veritable assegurança de vida per a la humanitat és cuidar el planeta que ja tenim: l'únic lloc de l'univers conegut on podem viure sense vestits espacials, blindatge contra radiació i atmosferes artificials.

El Sol no ens cremarà demà. Però les nostres decisions d'avui determinaran si la Terra seguirà sent habitable per a les generacions futures.

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#ElonMusk #Mart #SpaceX #CiènciaVsFicció #CanviClimàtic #Radiació #NASA #ESA #ColonitzacióEspacial #RealismeCientífic 🚀🔬🌍



El termómetro más fino de la miseria no es la escasez de la renta, sino la abundancia de la esperanza vendida a plazos y sin garantías.


La falta de horizontes de un país se ve en las horas perdidas frente a pantallas que venden fantasías.


La desilusión con un sistema se mide por el auge de los salvadores y las promesas vacías.


El pitjor dels analfabets és l'analfabet polític. A Extremadura n'hi ha uns quants.


Una gran verdad




La gente en lugar de luchar en las calles hace tonterias como esta pensando que eso les va a solucionar el tema.


La fabrica d’il·lusions: quan les multinacionals venen futur i cullen present


La notícia ha saltat de nou: Amazon acomiada 791 treballadors. Els titulars es consumeixen ràpidament, s’obre un debat efímer i la roda de l’actualitat gira. Però aquest cas no és una anomalia; és el clixé perfecte d’un model econòmic tòxic que es repeteix com un ritual amarg en les nostres comarques.

Primer, l’espectacle. L’anunci amb pompa: una gran multinacional escull el nostre territori per a una “gran inversió”. Hi ha acte institucional, banderes, somriures i polítics amb tisores daurades tallant la cinta simbòlica. Els telenotícies mostren gràfics atractius sobre llocs de treball. La paraula “progrés” ressona fins a l'avorriment. La població s’omple d’esperança: el desenvolupament, per fi, ha arribat.

Després, la lletra petita que ningú vol llegir. Perquè abans de la primera pedra, ja hi ha hagut negociacions opaques. Les “ajudes públiques” (exempcions fiscals, terrenys simbòlics, subvencions) són la clau de volta de l'acord. La inversió multimilionària que es publicita amb fanfàrria està, en realitat, fortament subsidiada per tots nosaltres. És el xantatge elegant: “Si volen els llocs de treball, donin-nos les condicions”. I es donen. S’obsequia a qui més té amb els diners de qui menys té.

Aleshores, arriba la realitat. Passen els anys, s’acaben els compromisos mínims, les condicions del mercat canvien, o les “raons organitzatives” (eufemisme deslligat de qualsevol responsabilitat social) s’imposen. I venen els acomiadaments massius, o el tancament directe. La multinacional, àgil i sense arrels, segueix el seu camí cap a la següent temptadora oferta pública. La comunitat, però, queda devastada: projectes personals truncats, formació específica inútil i un buit on abans hi havia un rellamp d’optimisme fabricat.

El cicle és obscè. Els polítics obtenen la foto immediata, el títol fàcil de “creadors d’ocupació”. Les empreses maximitzen beneficis minimitzant riscos amb diners públics. I la ciutadania és l’únic actor que sempre perd: primer paga per rebre la promesa, i després paga el preu de la pèrdua, en llocs de treball i en teixit social esquerdat.

És hora de cridar les coses pel seu nom: no són “inversions estratègiques”, són operacions d’extracció de recursos públics. No són “models de negoci flexibles”, són màquines cícliques d’il·lusió i precarietat. Exigim un canvi de model: clàusules de retorn claríssimes en cas de fracàs, transparència absoluta en les ajudes, i una aposta veritable per construir economia local i resilient, no per atraure gegants de peus d’argila que, al primer corrent d’aire, deixen només runa i desencís.

La pròxima vegada que un polític es fotografiï amb el logo d’una multinacional, preguntem-nos: qui està servint a qui? I, sobretot, qui ho pagarà quan els reflectors s’apaguin? La resposta, tristament, ja la sabem.



L'amiguisme: la corrupció silenciosa que mina les institucions


La corrupció política a Espanya ha estat durant anys un tema recurrent en el debat públic, amb casos que han sacsejat l'escena política. Tanmateix, hi ha una pràctica encara més estesa i subtil que la corrupció convencional: l'amiguisme o clientelisme polític.

Mentre alguns partits polítics poden presumir de no tenir casos de corrupció judicial al seu haver, molts practiquen sistemàticament el nomenament de persones amb vincles personals o polítics per a càrrecs d'importància, sense atendre als mèrits o qualificacions necessàries. Aquesta pràctica, encara que a vegades no constitueix delicte penal, debilita les institucions i trau eficàcia a l'administració pública.
L'experiència local: un mirall de la realitat nacional

L'autor d'aquest article comparteix una observació directa en el seu ajuntament: "He pogut comprovar personalment com es nomenen alts càrrecs o càrrecs de confiança a persones que no tenen ni la més remota idea del que han de fer". Aquesta experiència reflecteix una dinàmica que es repeteix a molts nivells de l'administració.

El problema rau en la naturalització d'aquesta pràctica. Quan un tècnic qualificat veu com el seu lloc de responsabilitat és ocupat per algú amb connexions polítiques però sense coneixements tècnics, es produeix una desmoralització del funcionariat i un dany a la qualitat dels serveis públics.
Conseqüències de l'amiguisme institucionalitzat

Pèrdua de competència tècnica: Les administracions perden capacitat de resoldre problemes complexos quan els càrrecs de decisió són ocupats per persones sense formació adequada.

Desmotivació del funcionariat: Els treballadors públics qualificats perden incentius quan comproven que l'ascens no depèn del mèrit sinó de les connexions.

Malbaratament de recursos públics: Les decisions tècniques errònies comporten costos addicionals per a les arques públiques.

Erosió de la confiança ciutadana: Els ciutadans perden fe en les institucions quan perceben que no funcionen amb criteris objectius.

La necessitat de transparència i mèritocràcia

La solució passa per implementar protocols transparents de selecció per a tots els càrrecs, inclosos els de confiança política. Caldría:

Establir requisits objectius i públics per a cada posició

Crear comissions de selecció independents

Publicar els currículums i justificacions dels nomenaments

Implementar sistemes d'avaluació del rendiment

L'amiguisme és especialment perillós perquè sovint roman en l'ombra, normalitzat com "la manera de fer les coses". No apareix als titulars dels diaris com els grans casos de corrupció, però dia a dia buida de contingut qualitatiu les nostres institucions.
Conclusió

La lluita contra la corrupció a Espanya hauria d'ampliar-se per enfrontar també aquest clientelisme institucionalitzat. Una democràcia sana requereix no només absència de delicte, sinó també qualitat democràtica en el funcionament diari de les institucions. Els partits que pretenen representar una alternativa real han de donar exemple amb pràctiques transparents i meritocràtiques a totes les esferes de govern, des dels ajuntaments més petits fins a les institucions estatals.

La regeneració democràtica passa per recuperar la dignitat del servei públic i la idea que els càrrecs són per servir als ciutadans, no per premiar lleialtats polítiques o personals.



Aquest article diu el que vaig pregonant fa anys. La pujada del feixisme és proporcional a la ineficàcia dels partits tradicionals a l'hora de resoldre els problemes de la gent.


CHILE. La ineficacia de la socialdemocracia, para con los intereses del pueblo, entrega el gobierno al fascismo
scribe.disroot.org/post/613230…

Juanro reshared this.



Primeres detencions pel cas Fundació Marató TV3 en 3,2,1....


Se esta poniendo la cosa a punto de caramelo🍿🍿🍿🍿


🔹Economía
América Anglosajona

Estados Unidos _ Los principales indicadores bursátiles cerraron la presente semana con sus peores registros de las recientes tres semanas. Los pobres resultados de compañías de inteligencia artificial han arrastrado a los parqués a la baja.

Dow Jones • 48.458,05 · –0,50 %
Nasdaq • 23.195,17 · –1,70 %
S&P-500 • 6.827,41 · –1,10 %




La ilusión del pacifismo: Europa ante el espejo de su propia vulnerabilidad


Soplan vientos de guerra en un continente que ha olvidado el sonido de las sirenas. Mientras las señales se acumulan —rearme masivo, retórica belicista, fractura del orden internacional—, Europa se abraza a un pacifismo que huele a negación. No es la paz lo que practicamos, sino la evasión. Un continente entero se esconde bajo el paraguas de ideales dialogantes mientras la tormenta se organiza en el horizonte.

La lección histórica que no quisimos aprender

Europa tiene una memoria histórica paradójica: recuerda el dolor de sus guerras pero ha olvidado sus causas. Cree que el diálogo es un talismán mágico, ignorando que los acuerdos solo funcionan cuando todos los actores prefieren la mesa a la batalla. Cuando un poder expansionista calcula que la victoria es posible —y barata—, las palabras se vacían de sentido. La historia no se repite, pero rima: el apaciguamiento de los años 30 no evitó la guerra; solo la retrasó y la hizo más costosa.

La generación de la paz ficticia

Vivimos en la anomalía histórica más prolongada de Europa occidental: ocho décadas sin guerra entre grandes potencias continentales. Esta bendición se ha convertido en nuestra maldición. Jóvenes y mayores hemos confundido la paz con la ausencia eterna de conflicto. No entendemos que la paz no es un estado natural, sino un equilibrio frágil que exige vigilancia, firmeza y, sí, disuasión.

Nuestra perspectiva está distorsionada. Creemos que las guerras son reliquias del pasado, no posibilidades del futuro. Esta ceguera voluntaria es un lujo que la geopolítica no permite.

La dependencia estratégica: el error existencial europeo

Trump, en su brutal franqueza, ha señalado la herida: Europa se ha acostumbrado a ser un protectorado. Durante setenta años, delegamos nuestra defensa en Washington, invirtiendo en estados del bienestar mientras recortábamos ejércitos. Construimos un mercado común brillante, pero no una defensa común creíble. Creamos una unión económica sin columna vertebral estratégica.

Esta dependencia fue cómoda mientras duró, pero era insostenible. Ninguna gran potencia —y Europa aspiraba a serlo— puede depender eternamente de otra para su seguridad esencial.

El coste de la disuasión versus el precio de la derrota

Sí, la disuasión tiene costes económicos y sociales. Reconstruir capacidades militares, invertir en tecnología defensiva, mantener ejércitos profesionales: todo esto requiere recursos que podrían destinarse a educación, sanidad o pensiones. Pero este cálculo olvida la variable fundamental: el coste de la no-disuasión es infinitamente mayor.

Una Europa vulnerable no solo invita a la agresión; garantiza que, cuando llegue el conflicto —si llega—, será más sangriento, más destructivo y más humillante. Las pensiones o la sanidad que intentamos proteger desaparecerán en cuestión de días ante un conflicto serio.

Hacia un realismo responsable

No se trata de militarizar nuestra sociedad ni de abandonar la diplomacia. Se trata de entender que la diplomacia sin respaldo creíble es un teatro. Europa necesita:

Autonomía estratégica real, no retórica.

Inversión defensiva coordinada que vaya más allá del 2% del PIB.

Una industria militar europea integrada, no fragmentada.

Una cultura estratégica renovada que abandone el pacifismo ingenuo sin caer en el belicismo.

La paz no se mendiga, se construye con firmeza. El diálogo no sustituye a la capacidad de defender lo que valoramos. Europa debe despertar de su sueño pacifista antes de que lo haga a golpes de realidad. Nuestros hijos y nietos no nos perdonarán haber preferido la comodidad de la ilusión a la responsabilidad de la preparación. La factura histórica, cuando llega, es implacable. Y esta vez, no habrá otro continente que pague por nosotros.



Me encanta cuando se escudan en la gente. El fascismo se aprovecha de la incapacidad de los gobernantes en solucionar sus problemas


Corrupción institucionalizada: El sistema español como entramado de impunidad


La corrupción en España ha trascendido lo anecdótico para convertirse en una estructura funcional, un diseño institucional que permea cada estamento del Estado. No se trata de fallos puntuales, sino de un mecanismo perfeccionado que garantiza la perpetuación del poder y la impunidad de sus actores.

El Poder Judicial: La justicia retardada y politizada

El estamento judicial, lejos de ser el contrapeso democrático ideal, actúa frecuentemente como cómplice estructural. La dilatación sistemática de casos, la asimetría en el tratamiento de delitos según la filiación política y la selectividad en la persecución de la corrupción revelan una justicia que ha perdido su norte. Cuando la impunidad tiene plazos de prescripción y los procesos se eternizan hasta el olvido, la propia justicia se convierte en instrumento de corrupción.

Sindicatos: De la protesta a la nómina

Los sindicatos, otrora motores de la movilización social, han sido neutralizados mediante un modelo de financiación que los ata al poder ejecutivo. Las subvenciones millonarias han transformado la confrontación en colaboración, la crítica en complicidad silenciosa. El resultado es un movimiento obrero domesticado, incapaz de articular la indignación ciudadana frente al expolio sistémico.

Medios de comunicación: El entretenimiento como anestesia social

Los medios de información han perfeccionado el arte de la distracción masiva. Mientras dosifican con cautela las noticias sobre corrupción, saturan el espacio público con crónicas de sucesos, pronósticos meteorológicos y espectáculo deportivo. Esta dieta informativa mantiene a la ciudadanía entretenida pero desinformada, ocupada pero despolitizada. El cuarto poder ha abdicado de su función vigilante para convertirse en aparato de distracción.

Poder Legislativo: La connivencia de quienes hacen las leyes

Las Cortes Generales podrían aprobar leyes severas contra la corrupción, establecer controles férreos y garantizar transparencia radical. No lo hacen. Existe un pacto tácito entre los partidos: hoy gobiernas tú, mañana gobierno yo, y todos juegan con las mismas reglas no escritas. La alternancia en el poder se convierte en rotación en el privilegio, nunca en verdadera rendición de cuentas.

Jefatura del Estado: La herencia envenenada

La institución monárquica carga con el lastre de sus orígenes franquistas y la opacidad de sus finanzas. El "atado y bien atado" del dictador se ha traducido en décadas de impunidad para la cúpula del Estado. Los casos que emergen a la luz pública —como los del Rey emérito— revelan patrones de conducta que quedan sistemáticamente sin consecuencias jurídicas, enviando el mensaje de que existen ciudadanos de primera y de segunda ante la ley.

Poder Ejecutivo: El corazón del expolio

El gobierno, responsable último de velar por el bienestar común, se ha convertido en el epicentro del problema. La gestión del erario público se transforma en oportunidad de enriquecimiento, las adjudicaciones en mecanismos de clientelismo, y las políticas sociales en moneda de cambio electoral. La ideología partidista resulta irrelevante: el modus operandi se replica con precisión milimétrica, sea cual sea el color político. La corrupción no es una desviación del sistema; es el sistema funcionando según su diseño real.
Conclusión: Una democracia vaciada

España padece una paradoja devastadora: tiene todas las formas democráticas, pero ha perdido su contenido sustancial. Las instituciones, en lugar de servir a la ciudadanía, se sirven de ella. Cada estamento cumple su papel en este teatro de la impunidad: los jueces dilatan, los legisladores omiten, los medios distraen, los sindicatos callan y los ejecutivos roban.

La regeneración democrática exige más que cambios cosméticos. Requiere:

Una separación real de poderes, con un sistema judicial verdaderamente independiente.

Financiación transparente y controlada de partidos, sindicatos y medios.

Leyes de transparencia radical con consecuencias penales severas.

Mecanismos de participación ciudadana directa en el control de lo público.

Responsabilidad histórica frente a los orígenes y prácticas antidemocráticas del sistema.

Mientras la ciudadanía no rompa el ciclo de la resignación y exija responsabilidades concretas —no solo en las urnas, sino en cada instancia de control público—, el velo de la corrupción seguirá cubriéndolo todo. La pregunta que define nuestro futuro como sociedad es simple: ¿hasta cuándo vamos a consentir que nos gobierne la impunidad?



Monarquía y corrupción sistémica: El robo institucionalizado en España


La última oleada de casos de corrupción en España no es una anomalía, sino el síntoma visible de un sistema enfermo desde sus cimientos. Una monarquía que, lejos de ser un ejemplo de integridad, ha demostrado formar parte de un entramado institucional donde el enriquecimiento ilícito y la impunidad parecen haberse normalizado.
La hipocresía institucionalizada

Lo más escandaloso no es solo la corrupción en sí, sino el cinismo con el que opera. Mientras a la ciudadanía se le exige "apretarse el cinturón" porque "las arcas están vacías", los mismos que pronuncian estas palabras participan activamente en el vaciamiento sistemático de los recursos públicos. Las pensiones, según ellos, están en peligro por el envejecimiento demográfico, nunca por los desvíos millonarios hacia paraísos fiscales o por las contrataciones amañadas que benefician a una élite política y empresarial.
Un sistema que se protege a sí mismo

La corrupción en España ha alcanzado un nivel de cronicidad estructural. No se trata de casos aislados, sino de un modus operandi que atraviesa todas las esferas del poder: desde instituciones monárquicas cuestionadas por su opacidad financiera, hasta administraciones locales y autonómicas, pasando por altos cargos de la función pública que han olvidado que son servidores públicos, no señores feudales de lo público.

Estos personajes cumplen meticulosamente su papel dentro del sistema: minimizar escándalos, diluir responsabilidades, ralentizar procesos judiciales y, sobre todo, proteger la estructura que les permite mantener sus privilegios. La normalización de la corrupción es su mayor logro: cuando los ciudadanos empiezan a ver estos casos como "algo inevitable", el sistema ha ganado.
El robo del bienestar colectivo

Cada euro desviado, cada contrato amañado, cada comisión ilegal representa un agujero directo en el patrimonio común. Son hospitales con menos recursos, escuelas con infraestructuras deficientes, dependencia desatendida, investigación científica truncada y servicios públicos deteriorados. La corrupción no es un delito sin víctimas: sus víctimas son los millones de ciudadanos que ven cómo se esquilman los recursos que deberían garantizar su bienestar.
La necesidad de una regeneración democrática real

España necesita algo más que reformas cosméticas. Se requiere una auditoría ciudadana independiente de las instituciones, una justicia verdaderamente separada del poder político, una transparencia radical en la financiación de partidos y, sobre todo, una redefinición de las instituciones para que sirvan a la ciudadanía y no a intereses particulares.

La democracia no puede reducirse a votar cada cuatro años para que todo siga igual. Exige rendición de cuentas constante, vigilancia ciudadana y consecuencias reales para quienes traicionan la confianza pública.

Mientras sigamos aceptando la narrativa de que "todos son iguales" o que "esto no tiene solución", estaremos siendo cómplices del saqueo. La indignación ética debe traducirse en exigencia política: instituciones transparentes, justicia imparcial y una democracia donde el servicio público vuelva a significar precisamente eso: servir al público, no servirse de lo público.

El futuro de España no depende de que los corruptos dejen de serlo —eso nunca ocurrirá por voluntad propia—, sino de que los ciudadanos dejemos de tolerarlo. La dignidad de un país se mide por lo que no está dispuesto a aceptar.



España, un país nueva sede de la mafia siciliana.