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La Sentencia del Supremo: 50 años después, la sombra de lo "atado y bien atado


Hoy, cuando se cumplen cinco décadas de la muerte del dictador Francisco Franco, el Tribunal Supremo ha hecho pública su sentencia sobre el caso del Fiscal General del Estado. #Justicia #EstadoDeDerecho La fecha, lejos de ser una mera coincidencia, actúa como un espejo incómodo que refleja una verdad incómoda para nuestra democracia. Desde el legítimo ejercicio de la libertad de expresión, es necesario realizar una reflexión serena pero firme sobre lo que este proceso ha desvelado. #LibertadDeExpresión

El juicio ha puesto sobre la mesa una realidad inquietante. Periodistas han declarado bajo juramento que tuvieron conocimiento del famoso correo electrónico —aquel que contenía datos sensibles de la investigación sobre el novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid— mucho antes de que el propio Fiscal General del Estado lo hiciera público. #Transparencia Esta cronología no es un detalle menor; es la pieza que desmonta la narrativa impulsada por el PP y el gobierno autonómico madrileño, y revela una filtración selectiva, un hilo conductor que lleva directamente a las altas esferas del poder judicial. #PoderJudicial

Estas revelaciones nos obligan a confrontar un fantasma que muchos se empeñan en negar: el del "atado y bien atado". La famosa frase con la que el dictador quiso asegurar la perpetuación de su régimen más allá de su persona no era solo retórica. Era un plan. #Historia Y al observar el funcionamiento de los altos órganos del Estado, especialmente del poder judicial, uno no puede evitar preguntarse si ese plan no encontró la manera de metamorfosearse, de adaptarse a la nueva piel democrática sin perder el control de los resortes fundamentales del país. #Democracia

No se trata de un alegato contra la totalidad del sistema. Sería profundamente injusto no reconocer la labor diaria, impecable y comprometida con la ley de miles de jueces y magistrados que ejercen su función con independencia y honor. #Jueces La Justicia, en su día a día, la sostienen ellos. La crítica, por tanto, no es horizontal, sino vertical. Se dirige hacia esa cúpula donde la política y la toga se entrelazan en un abrazo opaco, donde las decisiones a veces parecen resonar con ecos de estrategias partidistas. #Politica

Los catalanes sabemos muy bien "cómo las gastan esta gente". #Catalunya Lo hemos vivido en nuestra propia piel con la sentencia del llamado procés, donde la respuesta a un conflicto político fue la vía penal, con condenas desproporcionadas que criminalizaron un proyecto político y dejaron en evidencia la instrumentalización de la justicia para fines políticos. #Procés La contundencia y el celo aplicados entonces dejaron perplejos a observadores internacionales y mostraron el verdadero rostro de un poder judicial que actúa como brazo ejecutor de un Estado recentralizador.

Ante esta realidad, surge la pregunta inevitable: ¿quién puede desmontar este entramado? La historia nos muestra que esta es una misión que solamente el pueblo, en su soberanía, puede realizar. #SoberaníaPopular No será una ley puntual ni un cambio de gobierno lo que libere las amarras de un sistema diseñado para perpetuarse. Es el pueblo, la ciudadanía, quien debe perder el miedo, despertar de la resignación y alzar la voz de forma constante y determinante para exigir que caigan todos aquellos que, desde alturas tan sagradas como la Justicia, nos roban descaradamente el presente y manipulan el futuro de un país. #PoderCiudadano

La sentencia del Supremo, más allá del veredicto concreto, es un síntoma. Un síntoma de una democracia que, a medio siglo de la desaparición del dictador, aún no ha logrado realizar una ruptura plena con las estructuras de un régimen que supo camuflarse en lugar de desaparecer. #MemoriaHistórica Nos enfrentamos a la tarea pendiente de desmontar ese "atado y bien atado" que perdura en las sombras. Y esta batalla, la batalla final por una democracia plena, solo se ganará con la conciencia imparable de un pueblo que decida, por fin, ser dueño de su destino. #Futuro

Este artículo refleja la opinión personal de su autor, ejerciendo su legítimo derecho a la libertad de expresión. #Opinión #Análisis



Eso democratas que publican en una red social como es X sabiendo la mierda que se publica, propiedad de un fascista declarado.


Què sigui noticia el fred en el mes de novembre, diu mot del nivell del TN


Politics Turned 'Trash TV': The Global Spectacle of Governance 📺🎭


There was a time when parliaments and congresses were temples of deliberation. Places where, beyond differences, the future of a nation was supposedly built through the debate of ideas. Today, more and more, these chambers—and politics in general—increasingly resemble the set of a trash TV show 🎪. This is not an exclusive problem of one nation, but a global symptom: the transformation of public governance into a permanent reality show. #PoliticsAsEntertainment #TrashTVPolitics #RealityShowGovernance
The dynamic is familiar across much of the world: proposals are no longer debated; "sick burns" are launched 🔥. Speaking time is not used to persuade the opposition, but to generate the 15-second viral clip, the soundbite that will feed social media and headlines 📱. The objective has mutated: it is not about building social majorities to improve lives, but about feeding one's own base with doses of adrenaline and tribalism. #SocialMediaEchoChambers #PoliticalPolarization The leader of the day is no longer just a ruler; they are the protagonist of a daily soap opera 🎬, and their ministers or spokespeople are supporting characters whose feuds and pre-written lines are more interesting than their policies. #PoliticalTheater #PoliticalCircus
From Solemnity to Circus: A Repeating Script 🎪➡️📉
The democratic ritual, once cloaked in a certain solemnity, has been devoured by the rules of spectacle. Social media acts as a global echo chamber 🔊, rewarding exaggeration, insult, and polarization, while punishing restraint and a measured tone. A politician giving a technical exposition is invisible 👻; one who chants a slogan or interrupts vehemently is trending 📈. #PublicDiscourse #MediaLiteracy
The press, often complicit out of a need for audience, packages these clashes with the language of entertainment: "So-and-so DESTROYS What's-their-name," "The Revenge of You-know-who." Politics is narrated like a sports game ⚽ or a drama of personal rivalries, draining it of content and filling it with strong, fleeting emotions.
The cost of this constant theatricality is citizen disconnection 😞. The public, exhausted by the noise, can no distinguish what is substantial from what is anecdotal. They lose confidence that these institutions are there to look after their healthcare, their education, or their well-being 🏥📚. They perceive them as a distant circus, where a self-absorbed political class performs for an audience that no longer knows whether to laugh or cry 😂😢. #CivicDisconnect #DemocracyInDecline #DemocraticErosion
The Desperate Cry: When Noise Demands a Wall ⚠️🚨
And in this global landscape of degradation, a terrifying paradox emerges: in various countries, a segment of the citizenry—especially the younger generations, fed up with this farce—is beginning to look favorably upon the arrival of a "strong hand" ✊. #YouthInPolitics #AuthoritarianTemptation These are generations who, in many cases, have not personally experienced what a dictatorship means. For them, authoritarian regimes are chapters in a history book 📖, abstract and distant.
What they do live with and suffer from is the present: unbearable noise 🔊💥, a polarization that poisons public debate ☠️, and a feeling that "nobody's in charge" or, worse, that those in charge are only there for their own benefit 💰.
Their authoritarian temptation is not born of nostalgia, but from desperation in the face of a democracy that feels empty 🫥. When politics is emptied of content and filled with spectacle, the void it leaves is so vast that some, in their frustration, are capable of demanding anything just to make the chaos stop ⛔. It is a misguided and extremely dangerous cry, but it is understandable as a symptom of a greater sickness. #EmptyDemocracy #FutureOfDemocracy
Conclusion: Can We Turn Off the TV? 📺❌➡️✅
Politics as trash TV is a global fraud 🌍. It sells us conflict instead of solutions, and entertainment instead of governance. It has turned the temples of popular sovereignty into television soundstages, and the price we are paying is the erosion of the very foundations of our coexistence 🏛️💔. #GovernanceNotSpectacle #GlobalPolitics
Reversing this dynamic demands a collective exercise in responsibility 💪🤝. From politicians, to recover the dignity of debate and to govern instead of perform. From the media, to inform instead of entangle 📰. And from the citizenry, to reward with their vote and their attention those who build up 🏗️, not just those who tear down. #AccountabilityMatters #DemandBetterPolitics #InformedCitizenry #PoliticalEngagement
Because the real danger is not that politics is boring, but that it has become so toxic and hollow that it makes even the young yearn for the chains of silence ⛓️. The global challenge is to demonstrate, with actions, that democracy, even in its imperfection, is a thousand times better than the sad spectacle of its parody ✨🗳️. #TurnOffTheTV #RebuildDemocracy #CivicEducation
#FediThoughts #FediDiscussion #Politics


La política española ya no es un debate de ideas... es un programa de Salsa Rosa! 📺💃


Hubo un tiempo en el que la Cámara Baja se conocía como el "Hemiciclo de las Carrileras", por el profundo debate intelectual entre dos gigantes: Antonio Maura y Pablo Iglesias. Hoy, ese mismo espacio parece más el plató de Sálvame Deluxe que un ágora sagrada. La política española ha completado su mutación hacia un género de entretenimiento barato, un programa de salsa rosa donde lo que importa no son las leyes, sino los insultos, los escándalos y el clickbait.

Ya no se debaten ideas; se lanzan zascas. Los turnos de palabra no son para interpelar, sino para viralizar un clip de treinta segundos cargado de desprecio o sarcasmo. El objetivo no es convencer al contrario ni construir mayorías sociales, sino alimentar a la propia base con dosis de adrenalina y tribalismo. El presidente del Gobierno no es solo el líder ejecutivo, es el protagonista de un thriller diario de declaraciones y réplicas. Los portavoces no son figuras institucionales, sino personajes de un culebrón cuyas rencillas personales y frases preparadas acaparan más portadas que los proyectos de ley.

De la solemnidad al espectáculo: la degradación del ritual democrático

El ritual democrático, antaño solemne, ha sido devorado por las reglas del espectáculo. Las redes sociales actúan como caja de resonancia, premiando la exageración y castigando la mesura. Un diputado haciendo una pregunta técnica y sosegada es invisible; uno que corea un eslogan o interrumpe con vehemencia es tendencia. La prensa, muchas veces cómplice, empaqueta estos enfrentamientos como si fueran episodios de una serie, con titulares que podrían aplicarse a una pelea de tronos: "X fulmina a Y", "La venganza de Z".

Esta teatralización constante tiene un coste profundo: la desconexión. El ciudadano medio, agotado por el ruido, deja de distinguir lo importante de lo anecdótico. Se pierde la confianza en que aquel recinto sea un lugar donde se vele por su calidad de vida, por su sanidad, su educación o su pensión. Se percibe como un circo lejano, donde una clase política ensimismada representa un papel para un público que ya no sabe si reír o llorar.

El grito desesperado: cuando la democracia huele a vacío

Y en este escenario de degradación, surge la paradoja más aterradora: un sector de la juventud, hastiada y criada en este ecosistema de bronca y aparente inutilidad, empieza a ver con buenos ojos la llegada de una "mano firme". Son jóvenes que no han vivido la represión, las cunetas o el miedo de una dictadura. Para ellos, el franquismo es un capítulo en un libro de texto, abstracto y lejano. Lo que sí viven y padecen es el presente: un ruido insoportable, una polarización que envenena las relaciones personales y una sensación de que "aquí no manda nadie" o, peor aún, de que mandan solo para su propio beneficio.

Su tentación autoritaria no nace de la nostalgia de un régimen que no conocieron, sino de la desesperación ante una democracia que no logra transmitirles orden, propósito o eficacia. Cuando la política se vacía de contenido y se llena de espectáculo, el vacío que deja es tan grande que algunos, en su frustración, son capaces de pedir cualquier cosa con tal de que el caso acabe. Es un grito equivocado, peligrosísimo, pero comprensible como síntoma de una enfermedad mayor.

Conclusión: ¿Podemos cambiar de canal?

La política como salsa rosa es un fraude. Nos vende conflicto en lugar de soluciones, entretenimiento en lugar de gestión. Ha convertido el templo de la soberanía popular en un plató de televisión, y el precio que estamos pagando es la erosión de los cimientos de nuestra convivencia.

Revertir esta dinámica exige un ejercicio de responsabilidad colectiva: de los políticos, para recuperar la dignidad del debate; de los medios, para informar en lugar de enredar; y de la ciudadanía, para premiar con su atención y su voto a quienes construyen y no a quienes solo destruyen. Porque el peligro no es que la política sea aburrida, sino que se haya vuelto tan tóxica y vacua que haga añorar, incluso a los más jóvenes, las cadenas del silencio. El reto es demostrar, con hechos, que la democracia, incluso en su imperfección, es mil veces mejor que el espectáculo triste de su parodia.

#PolíticaEspectáculo 🎭
#ParlamentoReality 📺
#DemocraciaEnCrisis 📉
#JuventudDesencantada 😔
#SalsaRosaPolítica 💃
#DictaduraNoGracias
#ViralizarNoGobernar 📱
#España 🏛️



Pinchazo de la burbuja de la AI en 3,2,1...🍿🍿🍿


hospitalclinic.bsky.social avui toca passar la nit al hospitalclinic.bsky.social . Com sempre un tracte immillorable. Gràcies, gràcies de tot cor


Esperando cuando a los capitostes revienten la burbuja especulativa de las AI


La red social X ha caído y la humanidad preocupaba. Con dos cojones
in reply to Joan Barrera

ja t'he vist. Jo buscava una especialitzada en periodisme com journa.host però no he trobat cap... :ablobcatwobpatted:
This entry was edited (1 month ago)
in reply to Mario Ostolaza

Em vaig comprar un mini pc i em l'ajuda de l'AI i mòlta paciencia, sembla que funciona. Ara ningú em dirà el que puc punlicar o no i


El feudalisme del segle XXI


Els senyors feudals del segle XXI no porten capa ni escut. No tenen títols nobiliaris. No governen feus amb exèrcits privats. I tot i això, són els veritables senyors del nostre temps. Per entendre’ls, cal tornar al feudalisme real —no com a romantització medieval, sinó com a sistema de poder: una estructura en què la terra, la justícia i la protecció es concentren en mans d’uns pocs, mentre la majoria treballen sense propietat, sense drets i sense representació.

Al segle XI, un pagès no era propietari de la terra que treballava. La terra pertanyia al senyor, que li permetia cultivar-la a canvi de part de la collita, de serveis personals i de lleialtat. A canvi, el senyor li oferia protecció —no per generositat, sinó perquè necessitava que la terra produís. Aquesta relació no era contractual, sinó personal, jeràrquica i obligatòria. I no hi havia sortida: no podies anar a un altre senyor sense perdre el teu lloc, la teva vida, fins i tot la teva vida.

Ara, canvia el nom dels elements, però no la lògica.

En lloc de la terra, tenim les dades. 📊
En lloc dels senyors, tenim les plataformes digitals: Google, Meta, Amazon, Apple, i altres que controlen la infraestructura de la comunicació, la informació, el comerç i fins i tot la nostra identitat.
En lloc del pagès, tenim l’usuari: qui no és client, ni consumidor, sinó productor de valor. 💼
Cada cop que cerques, compres, comparteixes, localització d'on estàs treballant. El teu temps, les teves emocions, les teves relacions, les teves preferències —es converteixen en dades que les plataformes venen a anunciants, a governs, a algorismes que aprendran el teu comportament. I tu no rebràs res, excepte l’accés a un servei que ja no pots viure sense.

Aquesta no és una economia de mercat. És una economia de vassallatge. 🏰

Els usuaris no signen contractes. Accepten termes i condicions que ningú llegeix —i que no es poden negociar. No hi ha representació. No hi ha sindicats. No hi ha recurs legal efectiu. Si et suspenen, no pots anar a un altre servei igual: tots funcionen amb els mateixos algorismes, amb les mateixes regles, amb els mateixos senyors. El teu compte és la teva terra. I si el perds, perds la teva presència, la teva memòria, la teva xarxa social. I no tens dret a reclamar-la.

La justícia també ha estat feudalitzada. ⚖️
Els litigis amb plataformes es resolen en arbitratges obligatoris, en tribunals privats on el senyor és jutge i part.
Les lleis que regulen les plataformes són escrites per llobis de les mateixes empreses.
I si vols saber què passa darrere de les pantalles? No pots. Els algorismes són secrets comercials. No són lleis públiques. Són lleis privades. I tu, com el pagès, has d’acceptar-les o sortir.

Això no és tecnologia. És poder. 🤖

I el més inquietant? Que ho acceptem.
Perquè ens han convençut que això és “innovació”, “conveniència”, “modernitat”.
Que el fet de tenir el món a la mà justifica perdre el control del món.
Que el fet de ser “connectats” justifica ser vigilats.
Que el fet de ser “llevats” justifica ser explotats.

El feudalisme no va desaparèixer. Es va modernitzar.
Va passar de les terres als servidors. 🖥️
De les taxes en gra a les taxes en atenció. ⏳
De les armes a les dades. 🔒
De la lleialtat al senyor a la lleialtat a la marca. 📱

I com es pot resistir?

No amb revoltes. Amb reconstrucció.

Amb plataformes obertes, com el Fediverse, on el codi és lliure, on els usuaris decideixen les normes, on no hi ha un únic senyor. 🌱
Amb cooperatives de dades, on els usuaris són propietaris dels seus propis valors. 🔐
Amb legislació que reivindiqui la sobirania digital: el dret a la portabilitat, a l’opacitat, a la interoperabilitat. ✊
Amb educació que ens ensenyi a veure les relacions de poder darrere dels botons.

No som víctimes de la història.
Som els hereters d’una tradició de resistència: la dels pagesos que van unir-se, la dels artesans que van crear gremis, la de les dones que van teixir xarxes de suport quan cap institució les protegia.

I ara, nosaltres, teixidors del segle XXI, tenim una nova tela:
no de llana, sinó de codi. 🧵
no de fil, sinó de dades. 💻
no per a un senyor, sinó per a tothom.

No cal que tornem al passat.
Cal que construïm un futur que no sigui feudal.

(1)- Stiglitz, J. (2023). El preu de la desigualtat .
(2)- Zuboff, S. (2019). L'era del capitalisme de vigilància .
(3)- Bollier, D. (2014). Pensa com un plebeu .
(4)- Llibre de la Xarxa Oberta (2022). Fediverse Manifesto .

#FeudalismeDigital #Fediverse #Descentralització #DigitalRights #Plataformes #CapitalismeDePlataforma #ResistènciaDigital #LlibertatDigital #Friendica #NoAlFeudalisme2p0 #TeixirElFutur #OpenWeb #DataSovereignty #CatalanDigital #WeaveNotLike #DigitalFeudalism #OpenSource #PrivacyMatters



98 llançaments per un únic propòsit: No salvar la humanitat. Construir un imperi.


98 llançaments per un únic propòsit: No salvar la humanitat. Construir un imperi.


El dia d'avui, SpaceX ha realitzat 98 llançaments en només onze mesos. Una mitjana de més de dos per setmana. Un ritme mai vist en la història de la humanitat. I encara queden sis setmanes per acabar l’any.

Aquesta no és una fita científica. No és un esforç col·lectiu. No és una resposta a la crisi climàtica. No és una iniciativa per portar connexió als pobres.

Aquesta és la màquina d’un únic home.

Elon Musk, el tercer home més ric del món (segons Bloomberg, 18/11/2024), ha convertit SpaceX en el seu instrument per construir la infraestructura més gran, més potent i més poc regulada de la seva generació: una xarxa d’Internet espacial, controlada, privatitzada i orientada a la rendibilitat.

I aquesta xarxa es diu Starlink.

El 90 % dels llançaments són per a Starlink

De les 98 missions de SpaceX aquest any, 88 han estat per a la constel·lació Starlink. La resta: missions a l’Estació Espacial Internacional, càrrega comercial, o assaigs del Starship —una tecnologia que encara no ha demostrat ser viable per a viatges tripulats a Mart.

Això vol dir que el 90 % dels coets que es llancen cada dia no van a cap planeta. No van a cap laboratori. No porten científics. No porten experiments.

Col·locaran satèl·lits en òrbita baixa —perquè Musk necessita més usuaris, més ingressos, més mercat.

Starlink no és un servei humanitari. És un negoci de telecomunicacions de luxe.

— Cost del terminal: 599 euros.
— Abonament mensual: 110 euros.
— Client típic: propietaris de cases rurals a Suïssa, empreses de turisme a l’Alaska, o ciutadans en zones amb connexió precària —però no els pobres dels països del Sud.

Segons l’ONU, 2.600 milions de persones encara no tenen accés a Internet. Més de la meitat viuen en països en desenvolupament. I no poden pagar 110 euros al mes per un servei que, en molts casos, és més lent que una connexió per fibra en una ciutat europea.

Aleshores, qui beneficia realment de Starlink?

No són els que no tenen accés. Són els que tenen diners per pagar-ho.

El cost ambiental: una veritat que no vols escoltar

Els defensors de Musk diuen: “Els coets contamina menys que un avió.”

És una mentida.

No perquè els coets siguin nets. Si no perquè no es comparen amb l’aviació.

L’aviació comercial és un sistema global, regulat, necessari i col·lectiu. Els seus impactes es discuteixen a l’ONU, a la UE, a les universitats. Es busquen solucions: combustibles sostenibles, motors elèctrics, reducció de vols.

SpaceX no.

El seu model és extractiu, privat i sense regulació.

Cada llançament de Falcon 9 emet:

— Tres tones de diòxid de carboni.
— Vapors d’aigua a l’estratosfera —on poden formar núvols de gel que afecten la capa d’ozó.
— Partícules d’alumini —un metall que es va detectar en concentracions creixents a l’alta atmosfera des de 2020, i que encara no es coneixen els seus efectes a llarg termini.

Un estudi de la Universitat de Michigan (2023) va calcular que, si SpaceX assolís els seus objectius de 1.000 llançaments anuals, les emissions d’alumini podrien duplicar la quantitat natural en l’estratosfera.

I això no es discuteix. Perquè no hi ha cap organisme internacional que reguli les emissions espacials.

No hi ha cap tractat que limiti la quantitat de coets. No hi ha cap norma que obligui a publicar les emissions reals. No hi ha cap obligació de compensar.

SpaceX fa el que vol. Perquè ningú li ho impedeix.

La narrativa de la salvació: un mite dissenyat per a la propaganda

Musk diu: “Vull fer la humanitat multiplanetària. Vull salvar la civilització.”

Aquesta és la història que es repeteix a la premsa, a les TED Talks, a les pel·lícules.

Però no és veritat.

Perquè:

— Cap dels 98 llançaments d’aquest any ha anat cap a Mart.
— Cap dels 6.000 satèl·lits de Starlink serveix per a una colònia a Mart.
— Starlink no té cap funció científica. Només té una funció comercial.

La veritat és més simple:

Musk està construint una infraestructura que, en el futur, podrà servir per a colonitzar Mart. Però no perquè la humanitat ho necessiti. Si no perquè ell ho necessita per a fer diners.

El seu objectiu no és salvar la humanitat. És crear un monopoli espacial.

Una vegada que Starlink sigui indispensable —per a governs, exèrcits, empreses— llavors podrà cobrar el que vulgui. Podrà controlar les comunicacions. Podrà decidir qui té accés i qui no.

I si algun dia es construeix una colònia a Mart? Qui la finançarà? Qui en tindrà el control?

Ell.

L’espai no és una frontera. És un bé comú.

L’Espai Exterior és un patrimoni de la humanitat, segons el Tractat de l’Espai (1967).

Però aquest tractat no va preveure que un bilionari privat podria convertir-lo en una empresa de telecomunicacions.

El que està passant és una nova colonització.

No amb soldats, sinó amb satèl·lits. No amb banderes, sinó amb logotips. No amb governs, sinó amb accions.

I aquesta colonització té un nom: capitalisme espacial.

Mentre els països en desenvolupament no tenen accés a l’electricitat bàsica, mentre els pescadors de l’Índia no poden pagar un terminal de 600 euros, mentre els nens de l’Àfrica subsahariana estudien amb llum de vela…

SpaceX llança un coet cada 3,5 dies per posar un satèl·lit que només serveix a qui pot pagar.

Això no és progressisme. Això és extractivisme.

Conclusió: Qui ens salva, i qui ens ven?

No neguem que SpaceX sigui una fita tècnica. No neguem que la reutilització de coets sigui revolucionària. No neguem que la connexió a Internet sigui un dret.

Però no es pot confondre una fita tècnica amb una victòria moral.

Quan un home utilitza la seva riquesa per transformar l’espai en un mercat privat,
quan fa 98 llançaments per posar satèl·lits que no salven vides,
quan no respon a cap regulació,
quan no comparteix tecnologia,
quan no es fa responsable dels seus impactes…

… no està salvant la humanitat.

Està construint un imperi.

I si no ens oposem ara,
si no exigim regulació, transparència i justícia espacial,
avui ens venen satèl·lits.
Demà ens vendran el cel.

Epíleg: Una pregunta

Si SpaceX vol salvar la humanitat,
per què no fa servir els seus recursos per construir 10.000 sistemes d’energia solar per a clíniques rurals?
Per què no subvenciona connectivitat gratuïta per a escoles del Sahel?
Per què no fa servir la seva tecnologia per desactivar la brossa espacial?

Perquè no és un salvador.

És un empresari.

I la seva missió no és salvar-nos.

És fer-nos dependents.

Font: Dades de Next Spaceflight, FAA, SpaceX, ONU, Universitat de Michigan (2023), Bloomberg Bilionaris Índex (18/11/2024).
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